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Martes, 14 de octubre de 2014   |  Número 49
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ES ESENCIAL PARA 8 DE CADA 10
Los pacientes consultan al farmacéutico antes de comenzar la quimioterapia
Entre las dudas más frecuentes está el cómo tomar la medicación, y más concretamente si en ayunas o con comida, y en qué momento del día

Redacción. Madrid
Ocho de cada diez pacientes con cáncer que van a iniciar una quimioterapia oral considera fundamental completar la información que recibe de su oncólogo entrevistándose de antemano con un farmacéutico que pueda explicarle algunos detalles sobre el tratamiento y cómo manejar los contratiempos que puedan surgir. Así se desprende de una experiencia piloto con un programa de atención farmacéutica individualizado puesto en marcha en el Hospital Clínic de Barcelona y cuyos resultados se han presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) que se ha celebrado en Madrid.

Este tipo de programas tiene como objetivo que el paciente comprenda mejor y siga de manera adecuada el tratamiento prescrito. “Creemos que se debería realizar un programa de atención farmacéutica complementario para garantizar la correcta adherencia y aumentar la seguridad y efectividad de los tratamientos”, subraya Gisela Riu, farmacéutica especialista de la Unidad de Ensayos Clínicos Oncológicos del Clínic y primera autora del trabajo.

El programa piloto de atención farmacéutica individualizada del Hospital Clínic incluyó a 83 pacientes de entre 31 y 80 años que se entrevistaron individualmente con el farmacéutico antes de iniciar el tratamiento y durante el transcurso de este. En el primer encuentro se recogen datos demográficos, se valora el nivel de conocimiento del paciente sobre el tratamiento prescrito, se identifican posibles barreras de adherencia y se revisa la medicación habitual para identificar interacciones farmacológicas. “Durante la entrevista, se refuerza la información sobre el tratamiento –posología, posibles efectos adversos y su manejo- y se resuelven dudas del paciente”, explica Riu.

Josep María Piqué, director general del Hospìtal Clínic de Barcelona.

Más adelante, en posteriores visitas se realizan entrevistas de seguimiento para valorar la adherencia y detectar posibles nuevas interacciones. “Uno de los puntos clave de este tipo de atención es conseguir que el paciente comprenda mejor y siga de manera adecuada el tratamiento prescrito por el oncólogo”, señala Riu.

Durante los encuentros se suelen ofrecer recomendaciones generales para el manejo de la medicación de ensayo e instrucciones específicas para la correcta administración del tratamiento (posología, necesidad de ayuno previo, restricciones dietéticas,…). También se ofrecen pautas de actuación ante situaciones especiales como el olvido o el vómito tras una toma. Por último, se informa de los principales efectos adversos (prevención y manejo) y de aquellos productos (por ejemplo, el pomelo o la hierba de San Juan) que pueden estar contraindicados por interacción con el fármaco.

Dudas más frecuentes

Entre las dudas más frecuentes que plantean los pacientes antes de iniciar el tratamiento está el cómo tomar la medicación, y más concretamente si en ayunas o con comida, y en qué momento del día. También suele plantearse si hay poblemas con otros medicamentos que puedan tomar, incluso con alguna medicina alternativa o con el alcohol.

El programa es más importante si cabe en el contexto de un ensayo clínico. En esta circunstancia, la complejidad del uso de los medicamentos aumenta. “En el caso de los fármacos orales, y a diferencia de la medicación asistencial, los fármacos de estudios no se acompañan de prospectos informativos que puedan servir de consulta y recordatorio en el domicilio”, apunta Riu. No obstante se dispone de otra documentación propia de los ensayos clínicos que se denomina hoja de información al paciente.

En esta experiencia, el 84,6 por ciento de los participantes consideraron totalmente importante la entrevista con el farmacéutico ante un tratamiento quimioterápico oral y el 15,4 por ciento restante lo consideró importante en parte. Además, el 92,9 por ciento quiso entrevistarse más veces en visitas posteriores.

En opinión de Gisela Riu, “el farmacéutico no sólo puede tener un papel en la seguridad del paciente, sino que al formar parte del equipo interdisciplinar puede ser de ayuda al resto y facilitar el trabajo de médicos y enfermería para obtener la máxima calidad a la atención al paciente”.
 

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