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Martes, 14 de octubre de 2014   |  Número 49
59º CONGRESO DE LA SEFH
SE TRATA DEL TIPO DE ACUERDO DE RIESGO COMPARTIDO MÁS EXTENDIDO
No hay información suficiente sobre la eficacia de los techos de gasto
El seguimiento de los resultados en salud implica dificultades en el tratamiento de datos confidenciales y en el aumento de los recursos del hospital

Javier Bautista.

Marcos Domínguez. Valladolid
Los acuerdos de riesgo compartido se están imponiendo en la financiación de las últimas innovaciones farmacológicas. Sin embargo, se desconoce la efectividad real de estos tratos para garantizar la optimización del uso del fármaco, es decir, que se utilice solo cuando es necesario y, de forma indirecta, permitir a las administraciones reducir su gasto sin disminuir su eficacia.

Así lo ha puesto de manifiesto Javier Bautista Paloma, director de la Unidad de Gestión de Farmacia en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, durante la mesa de trabajo 'Compartir experiencias en evaluación y selección de medicamentos. Seguimiento de los resultados en salud'. "Tenemos poca información sobre la efectividad real de estos acuerdos", ha señalado.

Este tipo de acuerdos de riesgo compartido es bastante popular en países como Dinamarca, Francia o Noruega, y su objetivo, en teoría, es perseguir la sobreprescripción. Se trata de la vía por la que el Ministerio de Sanidad ha elegido financiar medicamentos como simeprevir o sofosbuvir, ambos para la hepatitis C. Bautista considera que, a falta de datos concretos sobre el uso de sofosbuvir, el techo impuesto para simeprevir, de aproximadamente 70 millones de euros (basado en la utilización de telaprevir, fármaco al que va asociado, en los últimos años), "no se va a alcanzar".

Frente a la poca eficacia (o mejor dicho, no lo suficientemente conocida) de los acuerdos de precio-volumen, los basados en resultados en salud (a nivel estatal hay uno firmado con boceprevir) ofrecen una mayor lógica clínica. Sin embargo, hay que tener en cuenta, según Bautista, que los fármacos candidatos a basar su financiación en estos mecanismos de seguimiento tienen que ser "muy efectivos, con una población diana no muy amplia, una variable de resultado en salud objetiva y que la medida de su efecto sea simple".

También plantean retos: los mayores, el manejo de datos confidenciales de los pacientes por parte de los laboratorios y el incremento que supone en la burocracia y los recursos necesarios para llevar a cabo el seguimiento. No obstante, y más allá de la coyuntura actual, el seguimiento de los resultados en salud para la selección y financiación de medicamentos es una opción lógica desde el punto de vista de la clínica y que se abordará cada vez más.

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