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Marcos Domínguez. Madrid
El Ministerio de Sanidad distribuirá los nuevos tratamientos para la hepatitis C en función de la gravedad. Así lo ha podido saber esta publicación gracias a fuentes que han tenido acceso al informe de posicionamiento terapéutico (IPT), que será publicado en breve. El objetivo que busca el Gobierno es una racionalización del uso de los tratamientos, simplificando y clarificando la pauta al clasificar las terapias en función del tipo de paciente.
Agustín Rivero, director general de Farmacia.
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De esta forma, el posicionamiento de sofosbuvir (Sovaldi, Gilead) sería similar al que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) estableció para determinar su uso compasivo a principios de año.
Su uso quedaría establecido en los casos de aquellos pacientes en lista de espera para trasplante hepático que requieran tratamiento para prevenir la reinfección del injerto con el virus de la hepatitis C (VHC); trasplantados que presenten una recurrencia agresiva de la infección, de forma que resulte en un empeoramiento progresivo de la enfermedad hepática y presenten alto riesgo de descompensación o muerte dentro de los doce meses siguientes; y cirróticos (incluidos trasplantados hepáticos) con riesgo inminente de descompensación hepática o muerte en el año. Es decir, el fármaco quedaría para su uso en casos de extrema gravedad.
Las recomendaciones de uso de simeprevir (Olysio, Janssen), por su parte, lo situarían en el resto de casos, en combinación con otros tratamientos disponibles (boceprevir, rivabirina, peginterferón).
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