Redacción. Madrid
Los factores genéticos determinan el grado de respuesta a la medicación, tanto para la eficacia como para la toxicidad. Así lo asegura Vicente Soriano, jefe de Sección de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III de Madrid, que ha expuesto las novedades más recientes en terapias con biomarcadores en el tratamiento del VIH y Hepatitis C en el 56º Congreso Nacional de Farmacia Hospitalaria.
Vicente Soriano.
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“El tratamiento con biomarcadores en la actualidad es prácticamente estándar, se hace en todos los pacientes con VIH y Hepatitis C”, afirma Soriano, quien indica que “en los últimos dos o tres años tenemos información sobre la importancia de factores genéticos que determinan el grado de respuesta a la medicación, tanto para la eficacia como para la toxicidad”. Las variaciones en los genes son capaces de predecir la respuesta al fármaco antes de poner el tratamiento para las infecciones por VIH y hepatitis C. “Es muy barato, y se hace una única vez en la vida en cada paciente”, explica.
Se trata de, en función de las variables genéticas de cada persona, saber si el tratamiento será eficaz o si la posibilidad de responder es muy baja o el riesgo de toxicidad muy alto. Soriano asegura que “con los estudios del genoma humano podemos identificar qué parte de ese genoma influye de una manera muy importante en la respuesta a las medicinas”.
Todo indica que estas terapias irán a más en el futuro. “La recomendación en el tratamiento de estas dos enfermedades es hacer estos test genéticos. Económicamente el coste-beneficio lo justifica y permite individualizar mejor el tratamiento”, agrega el especialista.
El papel de los farmacéuticos en estas terapias para VIH y hepatitis C, según añade, “es fundamental a la hora de evitar errores y comprender que se puede individualizar el tratamiento”.
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